Las reservas de combustible y vacunas en Yemen se agotarán en un mes si continúa el bloqueo impuesto por la coalición liderada por Arabia Saudí, dijo la representante de UNICEF en el país,
Meritxell Relaño y asegura que la situación no hace más que empeorar.

El cierre de los puertos y aeropuertos impide que lleguen los suministros y el personal humanitario.
“Todos los vuelos humantarios de Naciones Unidas están cancelados, al igual que los de Médicos Sin Fronteras o la Cruz Roja. Nuestro personal no puede entrar o salir del país”. Relaño pide a aquellos que tengan en su mano la decisión que “reconsideren y abran de inmediato”.

Si el bloqueo impuesto por la coalición liderada por Arabia Saudita continúa, la falta de combustible dejará a los hospitales sin luz y los sistemas de depuración de agua no funcionarán. “Si no se abre el puerto de Al Hudaydah por donde entra la mayor parte de la comida, de medicinas y combustible vamos a estar en una situación dramática”, explica. 400.000 niños están en riesgo de morir de hambre.
Lo mismo ocurre con las vacunas, que normalmente llegan en avión. Si no reabre el aeropuerto de Saná, UNICEF no podrá vacunar a los niños que lo necesiten. “Se pueden dar casos de polio y enfermedades que son fácilmente prevenibles con vacunas baratas que no vamos a poder distribuir”, lamenta.

Tras dos años de guerra civil, en Yemen hay 7 millones de personas al borde de la hambruna y en los últimos seis meses ha habido 900.000 casos sospechosos de cólera. Durante las últimas ocho semanas, el número de nuevos casos ha disminuido, pero la OMS advierte de que el bloqueo podría revertir este progreso y llevar a más muertes por cólera, una enfermedad que ya ha costado 2.000 vidas.