El país necesita una inyección económica, aparte de una mayor respuesta humanitaria, si se quiere evitar la hambruna – el enviado especial del Secretario General de la ONU para Yemen anunció el pasado viernes en el Consejo de Seguridad que tiene la intención de reunirse durante las próximas semanas en Suiza con las partes enfrentadas en ese país árabe

 – “Este es un momento crucial para Yemen. He recibido garantías firmes de los dirigentes de los partidos yemeníes que están decididos a asistir. Creo que son auténticas y espero que así lo sean”, dijo David Griffiths durante un encuentro del Órgano de Seguridad sobre la actual situación en Yemen al que también asistió el secretario general adjunto para Asuntos Humanitarios, Mark Lowcock.

Griffiths explicó que durante los dos últimos meses ha estado recabando apoyo de las partes para lograr una versión actualizada del marco para las negociaciones, del cual informo al Consejo de Seguridad el pasado mes de junio.

El Marco establece los principios y parámetros para las negociaciones yemeníes inclusivas dirigidas por la ONU con el objetivo de poner fin a la guerra y reiniciar un proceso de transición política. Incluye un conjunto de disposiciones políticas y de seguridad provisionales, incluidos los mecanismos, la secuencia y las garantías de aplicación.

Disminuir las hostilidades, el primer punto clave

La puesta en funcionamiento de la mayor operación humanitaria a nivel mundial por parte de la ONU y sus aliados, que llega a casi 8 millones de yemeníes cada mes en todo el país, junto a las medidas tomadas por los Estados miembros y otras partes interesadas han sido las dos principales razones por las cuales Yemen ha evitado la hambruna hasta el momento.

Esta fue la fórmula que diagnóstico el secretario general adjunto para Asuntos Humanitarios, Mark Lowcock, que, a su vez, advirtió sobre la hambruna masiva y la grave inseguridad alimentaria a la que se en enfrenta el país.

Por este motivo, pidió el apoyo del Consejo en una serie de puntos básicos que de conseguirse totalmente “evitarán que millones de yemeníes sufran una catástrofe totalmente evitable”.  En primer lugar, manifestó la necesidad de que las partes acuerden cesar las hostilidades. “En los últimos dos días, hemos visto una grata disminución, y lo que parece ser al menos una pausa en los combates en Hodeida. Pero lo que necesitamos saber es si esta calma va a ser sostenida”.

A continuación, destacó que, para evitar la hambruna, es básico que funcionen todos los puertos, especialmente los de Hodeida y Saleef donde entran la mayoría de los alimentos entran en el país, y eliminar los obstáculos a las importaciones o a la distribución interna de bienes esenciales. Las partes en el conflicto deben evitar dañar o cortar el acceso a la infraestructura de apoyo, añadió.

El tercer aspecto que abordó fue el apoyo a la economía yemení mediante la inyección de divisas y el pago de salarios y pensiones. Estas servirán para aumentar la capacidad de la población para comprar alimentos y otros bienes esenciales, y apoyar a los comerciantes para que mantengan el flujo de las importaciones comerciales.

Lowcock calificó de positiva la aportación de 200 millones de dólares por parte de Arabia Saudita que sirvió para fortalecer la divisa yemení en relación con la estadounidense, pasando de pagarse 800 riales por dólar a 675.

Sin embargo, recordó “que el tipo de cambio antes de que el conflicto se intensificara hace cuatro años era de 215 rial por dólar. Por lo tanto, la compra de un dólar sigue costando más del triple de lo que costaba antes de que las hostilidades aumentaran. Sólo en el último año, el rial ha perdido casi el 50% de su valor”.

Por último, pidió un aumento de las cantidades y el apoyo a la ayuda humanitaria para el año que viene -“anunciaré la cantidad exacta en breve”- y la colaboración de las partes enfrentadas con el enviado especial del Secretario General para Yemen, Martin Griffiths.