Pierre Krähenbühl, Comisionado General de la UNRWA, en su segundo día de visita a Damasco para evaluar la situación: “Todos podemos estar de acuerdo en que las opciones pacíficas para resolver la crisis de Yarmouk brindarán la mejor solución ahora mismo para la protección de los civiles”, dijo
“Hago un llamamiento a todas las partes a que respeten a los atribulados civiles al interior de Yarmouk”, añadió.

Los miles de civiles palestinos y sirios que se encuentran atrapados en el campamento de refugiados de Yarmouk, en las afueras de la capital siria, han sufrido “inenarrables indignidades” en medio de la intensificación de las hostilidades entre los diversos grupos armados que se disputan el área, declaró hoy la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA).

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El Comisionado General de la UNRWA (centro) habla con los medios de comunicación durante su visita al campamento de Yarmouk, en Damasco. Foto: UNRWA/Taghrid Mohammed

Desde el 1 de abril, Yarmouk es el escenario de un violento enfrentamiento entre distintos grupos armados, entre ellos facciones de ISIS, también conocido como Daesh.

Como resultado, a los refugiados de Yarmouk les resulta prácticamente imposible salir del campamento, mientras que la ayuda humanitaria tampoco tiene acceso.

Como parte de su misión, Krähenbühl recorrió el campamento para entrevistar a los refugiados afectados por la crisis y consultar con los líderes locales para encontrar maneras de llevar ayuda a las personas necesitadas.

En un comunicado, el Comisionado reiteró la necesidad de asistencia humanitaria urgente y aseguró que sus reuniones con representantes del gobierno sirio habían proporcionado “algunos motivos de optimismo”.

Sobre sus interacciones con los refugiados afectados por la crisis en Yarmouk, el jefe de UNWRA dijo que se sintió realmente conmovido por las historias de quienes se habían visto obligados a huir de la violencia dentro y fuera del campo y cuya fortaleza y dignidad eran verdaderamente impresionantes.

“Es la dimensión humana la que debe motivar al sistema internacional en todos sus niveles y la que proporciona el imperativo más apremiante para actuar”, aseguró Krähenbühl.

“El conflicto sirio tiene una cara humana. Se trata de individuos con una dignidad y un destino que deben estar en el centro de nuestras respuestas, conforme abordamos las complejidades de la labor de proteger a los civiles en Yarmouk y más allá”, dijo.