La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha asistido este martes a la mesa redonda que ha tenido lugar con motivo de los 30 años de la incorporación de la mujer en las Fuerzas Armadas, en el auditorio de la Fundación Telefónica, en Madrid. La titular de Defensa ha destacado que para ella ha sido “un descubrimiento” encontrar en las Fuerzas Armadas “una gran familia de hombres y mujeres preparados, entregados, responsables y con un sentido de la lealtad, de los valores y de amor a España”.

Robles ha manifestado que tuvo que ser “muy difícil” en el año 1988 que mujeres jóvenes tuvieran ganas de comprometerse en un mundo con esos valores de disciplina y a la vez poder conciliar su vida familiar con su vida profesional. De igual modo, la ministra ha aprovechado su intervención para animar a las mujeres a que se “incorporen a este proyecto de Ejército moderno”.

Para concluir, ha asegurado que desde que tomó posesión de su cargo como titular del Departamento su máxima prioridad ha sido “que los hombres y mujeres que defienden nuestra paz y nuestra libertad tengan unas condiciones de vida mínimamente aceptables.”

En el debate posterior, moderado por la escritora y periodista Julia Navarro, han participado la teniente coronel médico Ana Betegón, la sargento Cristina Vélez y la soprano Ainhoa Arteta. Cada una de ellas ha relatado y valorado su experiencia profesional, aportando perspectivas diferentes del proceso de integración en el ámbito militar.

El acto ha concluido con la actuación de Ainhoa Arteta quien ha interpretado la canción ‘De España vengo’.

Con el Real Decreto Ley 1/1988 el 22 de febrero de 1988 se reguló, por primera vez en España, la incorporación de la mujer en los Cuerpos de Ingenieros de los Ejércitos y de los Cuerpos Comunes de las Fuerzas Armadas. Se iniciaba así un proceso normativo, pero también profesional y social, que fue dando respuesta a las cada vez más exigentes expectativas de las mujeres con vocación militar.

Los ámbitos de participación de la mujer se hicieron más amplios y diversos hasta que en 1999, con la Ley de la Carrera Militar, desparecieron todas las restricciones y las mujeres pudieron tener acceso a todos los cuerpos y escalas.

Hoy en día, en las filas de los Ejércitos y la Armada hay paracaidistas, pilotos de caza, diplomadas en Estado Mayor, jefes de unidad y jefes de destacamento en misiones en el exterior. Actualmente, las mujeres suponen el 12,7% de los efectivos. Este dato refleja un modelo de Fuerzas Armadas avanzado e igualitario que garantiza la presencia de la mujer en todos los puestos y destinos.

Por ello, en los años transcurridos desde la publicación del Real Decreto Ley 1/1988, los empleos máximos que se ha alcanzado en las escalas de tropa y suboficiales, han sido los de cabo mayor y suboficial mayor, respectivamente y el de coronel en la escala de oficiales.