Los hechos tuvieron lugar el domingo en Nochixtlán, en el estado de Oaxaca, cuando centenares de maestros participaban en la manifestación convocada por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Según fuentes policiales, grupos de radicales incontrolados reventaron la protesta y empezaron a disparar con armas de fuego y cócteles molotov.

El despliegue de 800 policías resultó insuficiente. Tras la batalla campal, el escenario era dantesco con varias carreteras cortadas con barricadas y decenas de vehículos pasto de las llamas. Un total de 21 personas fueron detenidas. Ninguno de los seis fallecidos, que ya han sido identificados, es maestro. Más de la mitad de los heridos son policías, ocho presentan lesiones por disparos.