Ha provocado el desplazamiento de más de 1.000 personas desde mediados de junio

La violencia armada en la frontera entre Colombia y Venezuela ha provocado el desplazamiento de más de 1000 personas desde mediados de junio.

Según la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU, los enfrentamientos entre grupos armados organizados, que se disputan el control territorial y el manejo de las economías ilícitas, se han agudizado en el área de Cúcuta y Tibú. 

En esta misma zona se han perpetrado cinco masacres (tres en julio) y han sido asesinados cuatro líderes sociales, provocando cinco desplazamientos masivos de población, de los cuales tres se han originado desde Venezuela.

De un total de 1.019 personas desplazadas, 325 personas son de nacionalidad venezolana, 82 son miembros de la comunidad indígena Wayúu y 45 son adultos mayores.

A la oficina le preocupan los “riesgos adicionales” que conlleva la crisis sanitaria del COVID-19, que además complica el acceso para las organizaciones humanitarias. Las agencias de la ONU están colaborando con las autoridades locales para atender a los desplazados y aseguran que hay que entregar urgentemente tapabocas, gel hidroalcohólico y otros suministros para prevenir contagios del COVID-19 y garantizar el suministro de agua potable para los alojamientos temporales, ya que la disponibilidad actual es limitada.