A partir de este lunes vuelven a abrir los comercios en muchos países bajo estrictas medidas de seguridad

Casi cinco meses después de su irrupción en China a finales de 2019, la pandemia que llevó al confinamiento a más de la mitad de la humanidad dejando más de 280.000 muertos en el mundo y que paralizó la economía mundial parece estar bajo control en varios países, aunque en plena expansión en otros, en particular en América, donde Brasil, con sus 10.000 muertos, constituye el principal foco en América Latina.

A partir de hoy en España, uno de los países más golpeados por la pandemia con más de 26.600 decesos, la mitad de sus 47 millones de habitantes entran en la fase 1 del período de desconfinamiento, lo que les permitirá reunirse con grupos de hasta diez personas, quedar en terrazas con aforo limitado o acudir a tiendas sin tener que pedir cita previa. Las zonas más afectadas, como Madrid y Barcelona, tendrán que esperar a que la situación sanitaria mejore.

En Francia, donde se contabilizan más de 26.000 fallecidos, el desconfinamiento también será por regiones. En las últimas 24 horas se registró el balance diario de fallecidos más bajo desde que empezó el confinamiento, el 17 de marzo, con 70 decesos. Está prevista la reapertura parcial de las escuelas, una medida que suscita preocupación en las familias.

También avanza el desconfinamiento en la República Checa. La mayoría de las tiendas en los centros comerciales reabren la persiana. Al igual que las peluquerías y los centros de estética. Los restaurantes podrán abrir las terrazas siempre y cuando haya una distancia de un metro y medio entre mesas. Y tanto las mesas como las sillas se desinfecten después de su uso.

Irlanda también se suma a una desescalada por fases, pero alarga el inicio del desconfinamiento hasta el próximo 18 de mayo. El Gobierno ha anunciado un plan progresivo que durará hasta agosto. El Ministerio de Sanidad ha establecido nuevas restricciones para bares y restaurantes una vez se de la reapertura.

Pero el fantasma de un segundo brote, y quizás hasta un tercero, mencionado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), planea por todas partes. Corea del Sur, considerado un modelo en la gestión de la crisis, ha debido retomar ciertas restricciones ante un repunte de los casos.