Al menos 890 personas habrían muerto entre el 16 y el 18 de diciembre en cuatro aldeas en el oeste de la República Democrática del Congo durante combates entre dos comunidades, ha informado la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos.

Informes recibidos por la Oficina de Bachelet sugieren que al menos 82 personas resultaron heridas en los ataques en la provincia de Mai-Ndombe, unas 465 casas y edificios fueron incendiados, entre ellos dos escuelas primarias, un centro de salud, un mercado y la oficina de la Comisión Electoral Independiente.

Tanto la ONU como las autoridades judiciales del pais han iniciado una investigacion sobre estos informes alarmantes.

“Es crucial que esta violencia impactante sea investigada a fondo y que los responsables sean llevados ante la justicia”, dijo Michelle Bachelet en un comunicado oficial.