Decenas de miles de argentinos salieron a las calles para manifestarse “por la vida”, y por lo tanto, “contra la propuesta de liberalización del aborto” que comenzará a discutirse en el Congreso Nacional inmediatamente después de Pascua. Probablemente ni los mismos organizadores esperaban tanta gente, entre otras cosas porque los medios de comunicación casi no se hicieron eco de los preparativos, por otra parte bastante improvisados, que se difundieron a través de las redes sociales.

Ningún eslogan político, ninguna pancarta identificada con partidos, movimientos u organizaciones de un color determinado. Muchas banderas argentinas, carteles a favor de la vida, de su completo desarrollo en cada una de sus etapas; ninguna criminalización de las madres que abortan, víctimas de su propia decisión y tantas veces abandonadas por las estructuras públicas; se debe proteger “la vida de los dos”, afirmaban muchas pancartas. “Ni uno menos”, decían otras tantas, en alusión a las campañas contra el feminicidio que en Argentina también tiene números ascendientes.