Alerta también de que esta pandemia puede no ser la última a la que nos enfrentemos, ni la peor

El director de la Organización Mundial de la Salud aseguró que es importante llevar a cabo más análisis genéticos en todo el mundo para asegurar que se detectan las nuevas variantes del coronavirus.

Cuando está a punto de cumplirse un año del primer aviso de los casos de neumonía en Wuhan, se han observado nuevas variantes en Reino Unido y Sudáfrica que parecen ser más infecciosas y que han provocado nuevas restricciones de viajes.

El doctor Tedros Adhanon Ghebreyesus dijo en una rueda de prensa que habrá “reveses y nuevos retos el próximo año, por ejemplo, las nuevas variantes del COVID-19 y cómo ayudar ala gente que está cansada de la pandemia a seguir combatiéndola”.

La OMS está trabajando de cerca con científicos de todo el mundo para “entender mejor los cambios en el virus” y su impacto”, subrayó Tedros. En concreto, colaboran con científicos de Reino Unido y Sudáfrica que llevan a cabo estudios epidemiológicos y de laboratorio que guiarán los próximos pasos

Tedros subrayó “la importancia de aumentar la capacidad de hacer análisis genéticos en todo el mundo” y de compartir información con la agencia de salud de las Naciones Unidas y otros países. Dijo que “solo si los países están buscando y haciendo pruebas con eficacia serán capaces de encontrar variantes y ajustar las estrategias para responder”.

Los especialistas de la agencia de la ONU para la salud insistieron en que las vacunas del COVID-19 ofrecen una luz de esperanza, pero todavía es prematuro hablar del final de la enfermedad.

Tanto Michael Ryan, director del área de emergencias de la Organización, como Heymann, del Instituto de Medicina Tropical, creen que es probable que el SARS-COV-2 acabe siendo endémico, con una incidencia baja.

“El principal objetivo de la primera ola de vacunación es evitar enfermedades graves y muertes, proteger a los sanitarios y personas vulnerables. Eso sería un gran paso en devolver el mundo a una cierta normalidad”, dijo Ryan. “La existencia de una vacuna, incluso muy eficaz, no garantiza la erradicación de una enfermedad. Es una barrera muy alta que saltar. Primero hay que enfocarnos en salvar vidas y controlar la enfermedad para que las sociedades puedan volver a la normalidad y entonces intentaremos el gran desafío de erradicar el virus, pero ahora mismo, con las herramientas que tenemos es imposible decir cuándo ocurrirá”. 

En los próximos meses, las personas que reciban la vacuna tendrán que seguir tomando las mismas precauciones, como el uso de mascarillas y el distanciamiento social. “Todavía se está estudiando si las vacunas, además de evitar que enfermes, previenen que te infectes y pases la infección”, explicó la científica jefa Soumya Swaminathan. “De momento la gente que se ha vacunado tiene que seguir tomando las mismas precauciones hasta que se logre la inmunidad de grupo”.

No será la última pandemia

“Aunque pueda ser chocante para la gente, esta pandemia ha sido muy grave, y ha llegado muy rápido por todo el mundo, pero puede que no sea la gran pandemia que temíamos. Éste es un virus muy transmisible y mata, pero con una mortalidad es relativamente baja comparada con otras enfermedades transmisibles. Esto es una llamada de atención”, dijo Michael Ryan. “El planeta es frágil, vivimos en una sociedad cada vez más global compleja y estas amenazas continuarán”, añadió el director de emergencias que considera que la gran lección de esta crisis es que “tenemos que prepararnos por si ocurre una pandemia más grave en el futuro.