Expertos de la ONU denunciaron que algunos países están tratando de monopolizar cualquier futura vacuna contra el COVID-19 

Con los claros avances en vacunas como la de la farmacéutica Pfizer y con más de un millón de muertos a nivel mundial por el COVID-19, expertos en derechos humanos han recordado que el acaparamiento de estas herramientas por países específicos y el nacionalismo no tienen lugar en la lucha contra la pandemia. Las empresas farmacéuticas también tienen la responsabilidad de no anteponer las ganancias a los derechos de las personas a la vida y la salud, advirtieron.

Varios relatores, expertos independientes y miembros de grupos de trabajo de la división de procedimientos especiales del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, dijeron en un comunicado que el nacionalismo no tiene lugar en la lucha contra esta pandemia.

“Lamentablemente, parece que algunos gobiernos se han comprometido a garantizar vacunas solo para sus ciudadanos. Las políticas de salud y adquisiciones aislacionistas están en contradicción con las normas internacionales de derechos humanos”, expresaron este lunes, cuando los líderes globales se reúnen en la Asamblea Mundial de la Salud.

Los expertos advirtieron que estos países que han prometido las vacunas a su población probablemente no logren hacerlo debido a la limitada capacidad de producción, un obstáculo que se hace menor en el marco de un esfuerzo global coordinado.

“La pandemia continuará y volverá a afectar a esos países tarde o temprano, incluso a través de nuevas perturbaciones económicas. Un mensaje, que se repite a menudo en 2020, sigue siendo esencial: nadie está seguro hasta que todos lo estemos”, dijeron.