Un número alarmantemente alto de niños está sufriendo las consecuencias de una dieta pobre y un sistema alimentario que les está fallando, advirtió el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia en su informe anual sobre el Estado de los Niños del Mundo.

Al menos 1 de cada 3 niños menores de cinco años, es decir unos 200 millones, está desnutrido o tiene sobrepeso. Casi 2 de cada 3 niños entre seis meses y dos años no reciben alimentos que mantengan sus cuerpos y cerebros en rápido crecimiento. Esto los pone en riesgo de desarrollo cerebral deficiente, aprendizaje débil, baja inmunidad, aumento de infecciones y, en muchos casos, muerte.

La mayor carga de desnutrición en todas sus formas es asumida por niños y adolescentes de las comunidades más pobres y marginadas, señala el informe. Solo 1 de cada 5 niños de seis meses a dos años de los hogares más pobres come una dieta lo suficientemente diversa para un crecimiento saludable. Incluso en países de altos ingresos como el Reino Unido, la prevalencia del sobrepeso es más del doble en las zonas más pobres que en las zonas más ricas.

“Necesitamos que los Gobiernos muestren su voluntad política e inviertan en programas, intervenciones y leyes de nutrición. Necesitamos innovaciones en el sector privado para asegurarnos que los niños y sus familias tienen acceso a comida y dietas sostenibles, nutritivas, seguras y asequibles. Tenemos que hacer de la nutrición de los niños la prioridad en los sistemas alimentarios”, aseguró la directora de UNICEF, Henrietta Fore.