Según el ministro Wert, el decreto busca “la alineación de nuestro sistema universitario con el de los países más importantes de nuestro entorno”, y supondrá un importante ahorro para las familias

El Consejo de Ministros ha aprobado un real decreto para ordenar las enseñanzas universitarias oficiales. El texto establece que las universidades que lo deseen podrán flexibilizar sus títulos de grado y de máster, pasando de cuatro a tres años los primeros y de uno a dos años los segundos.

El ministro de Cultura, José Ignacio Wert, ha explicado que la estructura actual de titulaciones universitarias es un “sistema rígido” porque sólo permite realizar grados de 240 créditos (cuatro años), y másteres de 60 créditos (un año) frente a las posibilidades que ofrece el modelo al que se acogieron la mayoría de los países del Espacio Europeo, que consiste en una horquilla de entre tres y cuatro años para los grados y de uno a dos para los másteres. Wert ha resaltado que sólo ocho de los 48 países optaron por el mismo modelo que España.

300115ConsejodeMinistros (6)En opinión del ministro, el actual sistema “ha dificultado enormemente la internacionalización de nuestro sistema universitario”, porque a los estudiantes extranjeros que venían a España con grados de 180 créditos no se les reconocía la titulación y a algunos estudiantes españoles que deseaban cursar el doctorado en otros países no les valía con un m​áster de un año.

José Ignacio Wert ha subrayado que son las universidades y no el Gobierno ni las comunidades autónomas quienes van a decidir presentar a verificación los grados de 180 créditos: “No hay ninguna imposición ni de traslado a la fórmula de los 180 créditos ni de plazo para implantarlo. Son las propias universidades las que decidirán cómo y cuándo lo implantan”. Además, ha apuntado que no se obligará a los alumnos a cursar estudios de máster y quienes deseen hacerlo podrán optar por másteres de uno o dos años.

En este punto, ha aclarado que el decreto no afecta a los denominados másteres habilitantes y a las profesiones reguladas, como “la mayoría de las Ciencias de la Salud, las ingenierías y Arquitectura”. En estos casos, “los procesos integrados de grado y máster van a seguir regidos por sus normas especiales, que implican la intervención del Gobierno para la autorización del número de créditos y la congruencia con la normativa comunitaria específica”, ha dicho Wert. Además, el precio del crédito en grado y el precio del crédito en máster tiene que ser el mismo, es decir, no se produce un encarecimiento para el estudiante al pasar de grado a máster.

El ministro también ha precisado que los alumnos que quieran estudiar un doctorado para dedicarse a la docencia o a la investigación necesitarán que la suma de grado y máster sea de 300 créditos.

Ahorro para las familias

La medida, según el ministro, busca “la alineación de nuestro sistema universitario con el de los países más importantes de nuestro entorno”, y supondrá un importante ahorro para las familias en el caso de los grados que se transformen a 180 créditos: “Con las cifras actuales de matriculación, el ahorro para las familias sólo en reducción de las tasas rondaría los 150 millones de euros”.

Wert ha argumentado que los datos indican que, al margen de los estudiantes incluidos en el ámbito de las profesiones reguladas, la proporción de estudiantes que pasan del grado al máster es del 20%. Por ello, cuando los grados pasen de 240 a 180 créditos las familias ahorrarán y los universitarios se incorporarán un año antes al mercado laboral.

Asimismo, ha manifestado que tanto en el ámbito del empleo privado como en el del público, el requisito de titulación que se demanda para la incorporación al mercado laboral es el grado. “Eso no quiere decir que el máster, no suponga un suplemento formativo de utilidad para el acceso al mercado laboral”, ha concluido.