Lo denuncia la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que este jueves también elevó a 325 la cifra de muertos desde el inicio en abril de las protestas contra el presidente nicaragüense, Daniel Ortega.

La comisión, órgano autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA), ha observado “un incremento de los actos de violencia y represión” en las últimas semanas con el objetivo de “disuadir las manifestaciones” en Nicaragua, indicó el organismo en un comunicado.

La CIDH ha desempeñado un papel fundamental en la crisis a través del Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni), que se encuentra en ese país y ha podido documentar la muerte de 325 personas, de las que 21 son policías y 24 menores, según los datos dados a conocer este jueves.

A ese respecto, la Comisión considera que la cifra de 24 menores fallecidos es “gravísima y refleja que no existe consideración por estándares apropiados en el tratamiento y cuidado de estas personas en contextos de protesta”.

Hasta ahora, el Ejecutivo ha reconocido 199 muertos y más de 200 presos, a los que califica de “terroristas” y “golpistas”.