Las dietas muy bajas en calorías (VLCKD), en combinación con aminoácidos sintéticos, reducen el riesgo cardiovascular sin desarrollar sarcopenia ni activar procesos oxidativos inflamatorios. Esta es la principal conclusión del primer ensayo clínico randomizado, doble ciego, controlado con placebo que ha analizado la composición corporal, el perfil metabólico y los marcadores de estrés oxidativo después de una dieta muy baja en calorías.

El ensayo, efectuado por médicos italianos encabezados por el doctor especialista en Medicina Interna y Gastroenterología  Giusepe Merra,  ha sido publicado en la revista European Review for Medical and Pharmacological Sciences.

Para llegar a esta conclusión, se seleccionaron a sujetos obesos, quienes fueron divididos en dos grupos de control y un grupo de intervención. A los sujetos que recibieron dieta les fueron suministradas menos de 800 kilocalorías diarias y les fue también administrada una dieta de reemplazo con aminoácidos sintéticos, que constituían el 50% de la ingesta de proteínas diarias.

Así, los pacientes que se sometieron a la dieta muy baja en calorías con y sin aminoácidos sintéticos de reemplazo experimentaron un significativo descenso en el índice de Masa Corporal, así como una disminución del perímetro de cintura. Además, los investigadores también observaron una disminución de los niveles de glucosa, una mejora de los marcadores inflamatorios y, todo ello, sin desarrollar sarcopenia. La sarcopenia se caracteriza por la pérdida de masa y fuerza muscular y su aparición se ve favorecida por dietas alimenticias inadecuadas.

Los investigadores italianos incluyeron en el experimento los aminoácidos sintéticos pues está demostrada su utilidad en la quema de grasa. Sin embargo, según Agua Morán, experta en nutrición y autora del libro ¿Quién dijo dieta? El sistema definitivo para adelgazar y nunca volver a engordar “este estudio demuestra los beneficios de las dietas muy bajas en calorías para personas obesas pero este tipo de dietas no pueden mantenerse de forma permanente. Se pueden considerar herramientas para usar en determinados momentos y acelerar la pérdida de peso sin riesgo para la salud, pero lo más importante es sentar una buena base para que los resultados sean duraderos y no caer en el efecto yo-yo”.

Morán recomienda una dieta personalizada basada en “la noción de comer normal” y en la conocida como “No S Diet” norteamericana. Esta dieta se caracteriza por eliminar los dulces, segundos platos y snacks de la alimentación salvo en fines de semana y días especiales.

“La No S Diet sirve para normalizar la alimentación pues, con mucha frecuencia, las personas que han seguido muchas dietas han perdido la noción de comer normal. Una vez que hemos pasado tiempo con la No S Diet se pueden incluir otras estrategias para perder peso, como el ayuno intermitente”, explica la experta.

Agua Morán aconseja ayunar durante cortos períodos de tiempo para ayudar a perder peso y grasa del vientre, mejorar la resistencia a la insulina, reduciendo el riesgo de diabetes tipo 2 y para disminuir el riesgo de enfermedad cardiovascular. “Si la base no es buena, todo lo que construyas encima se derrumbará”, concluye.