Ha sido el tornado más violento del que se tienen registros en las últimas ocho décadas, el que azotó la noche del domingo el este de la capital causando al menos cuatro muertos y 195 heridos, de los que más de diez se encuentran en estado grave.

Al menos 1.238 viviendas han sufrido daños, entre ellas 124 derrumbes totales y 225 parciales, según cifras difundidas por autoridades en la televisión estatal cubana.

También se han visto afectados con diversos niveles de gravedad 46 centros educativos y 7 instalaciones de los servicios de salud, de ellas un hospital materno infantil, cuatro policlínicos, un hospital de ancianos y una farmacia que ha quedado parcialmente derrumbada.