El huracán  tropical Kenneth tocó tierra en el norte de Mozambique cerca de la frontera con Tanzania la noche del jueves, en una zona donde no se ha observado este tipo de tormenta desde que el mundo cuenta con satélites.

Con una velocidad máxima de 225 km/hora y ráfagas que alcanzaron los 270 km/hora, Kenneth arrancó los techos de las casas y continúa generando fuertes lluvias que provocan inundaciones masivas a medida que se mueven por el país. La tormenta pasó también por las islas Comoras, donde se cobró la vida de al menos tres personas.

El desastre se produce solo unas semanas después de que el ciclón Idai devastara el centro de Mozambique, matando a más de 600 personas, desatando una epidemia de cólera y dejando a un millón de personas sin medios de subsistencia.

A diferencia del ciclón Idai, Kenneth azotó una región principalmente rural al norte de la ciudad de Pemba, entre las islas de Tambuzi y Matemo, y cerca de la ciudad de Mucojo.

La OMM ha advertido sobre una potencial marejada ciclónica de entre tres y cinco metros, mientras que el Programa Mundial de Alimentos  también ha reportado pronósticos de hasta 600 milímetros de lluvia en los próximos 10 días, el doble de lo que recibió la ciudad portuaria de Beira después del golpe de Idai.

A pesar de que la OMM ha degradado al ciclón Kenneth a una depresión tropical, se cree que unas 700,000 personas siguen estando en riesgo, según la agencia nacional de gestión de desastres de Mozambique, INGC.

La temporada de huracanes en el suroeste del Océano Índico ha sido excepcionalmente intensa, con 15 tormentas, incluidos 9 ciclones. Ahora está empatada con la temporada récord de 1993-1994.

El ciclón Kenneth se produjo en la víspera de una misión de investigación de la OMM de una semana de duración en Mozambique para discutir con las autoridades las lecciones aprendidas del  Idai y las medidas futuras para mejorar la eficacia de las alertas  y la seguridad pública.

El impacto del cambio climático y el aumento del nivel del mar en la resistencia de Mozambique a tales ciclones tropicales y el clima extremo también hará parte de las discusiones.