Andalucía tiene una importancia capital en el conjunto de España. Por extensión y población, que la asemejan a países de nuestro entorno como Portugal o Austria, pero también por historia, por patrimonio y por talento. La aportación de los andaluces al progreso de España, de Europa y del mundo ha sido decisiva desde Séneca o Averroes a Juan Ramón Jiménez, pasando por Picasso, Lorca o Aleixandre. Y lo sigue siendo en los tiempos que vivimos, pues Andalucía exporta algunos de los bienes, la mano de obra y la materia gris más valorados fuera de nuestras fronteras.

Ese talento necesita encontrar un espacio donde poder desarrollarse dentro de nuestra tierra. Y, para ello, es necesario que los jóvenes que terminan sus estudios, las emprendedoras que quieren poner en marcha sus ideas y proyectos, o los empresarios que necesitan ampliar sus negocios encuentren la ayuda y el respaldo necesario de la Junta de Andalucía. Más que necesario, es urgente dar un impulso a nuestra actividad económica. Porque el talento y las ideas no siempre pueden esperar, necesitan desarrollarse a tiempo, en el momento adecuado. Conozco las demandas de los andaluces y tenemos las respuestas y las soluciones.

Nuestro equipo en el PP Andaluz no deja de buscar nuevas ideas y de recoger propuestas de los autónomos, los sindicatos y patronales y los colegios profesionales para hacerlas realidad y mejorar la competitividad de nuestra tierra.

En este año 2018 que ahora comienza vamos a dar una batalla importante a favor del empleo en Andalucía. Crear empleo se ha convertido en una auténtica obsesión para nosotros. La Junta de Andalucía tiene que facilitar la creación de riqueza y no entorpecerla. Tiene que despejar el camino al desarrollo y no poner chinas que los emprendedores tengan que andar sorteando. Propongo una reforma fiscal para facilitar la sucesión en los negocios mediante la bonificación al 99% del impuesto de sucesiones y donaciones, que deje más recursos en los bolsillos de los andaluces para incentivar el consumo, con una reducción del tramo autonómico del IRPF, y que convierta nuestra tierra en un foco atractivo para la inversión, con bonificaciones en el impuesto de transmisiones patrimoniales para proyectos empresariales que lleven asociada la creación de empleo.

Propongo una reforma de la burocracia que facilite la apertura de negocios, centralizando los trámites en una única oficina. Es urgente acabar con el martirio y la pérdida de tiempo y dinero que sufren los industriales, autónomos o agricultores cada vez que se enfrentan a la maraña administrativa de la Junta.

Propongo una reforma legislativa en profundidad que despeje el acceso a licencias, permisos e incentivos con claridad, máxima transparencia y agilidad. En su afán de transmitir una falsa imagen de actividad, los gobernantes andaluces han intentado camuflar su falta de ideas con la creación desaforada a veces de normas que sirven de poco y que, en muchos casos, solo aportan confusión. Todo eso debe ser simplificado.

Vamos a impulsar también una propuesta de ley de economía circular. El desarrollo debe ser compatible con la protección del medioambiente y, si construimos en Andalucía un tejido industrial sobre esa base, habremos hecho de la necesidad virtud.

Es una evidencia que, después de casi 40 años de socialismo, las políticas de siempre han dejado de ser válidas. Es necesario un nuevo aire con el que superar la brecha que separa Andalucía de la media de España y de Europa, no solo en desempleo, sino también en renta per cápita y en gasto social por habitante. La Andalucía que queremos tiene más empleo y menos impuestos. Trabajamos cada día con la ilusión de poder llevar a cabo nuestras ideas, nuestro proyecto social y económico, que hará de ésta una tierra mejor. Tenemos la fuerza y las ganas para conseguirlo.

Juanma Moreno

Presidente del PP Andaluz