El declive de la naturaleza no tiene precedentes: a nivel mundial hay un millón de especies amenazadas de extinción, tal y como refleja el Informe de Evaluación Mundial de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), publicado hoy en la sede de la UNESCO.

El informe de 1.500 páginas, compilado por cientos de expertos internacionales y basado en miles de estudios científicos, es resultado del análisis más exhaustivo hasta la fecha de la disminución de la biodiversidad en todo el mundo y los peligros que genera la civilización humana. Un resumen de sus hallazgos, que fue aprobado por representantes de Estados Unidos y de otros 131 países

La naturaleza se deteriora a una velocidad nunca vista por culpa de nuestra demanda de más comida y combustible. Un 75% de los ecosistemas terrestres y un 66% de los marinos ya están “gravemente alterados”. Más de un 85% de los humedales que existían en 1700 se han perdido.

El informe, de 1800 páginas, asegura que esta tendencia se puede frenar, pero sólo “con cambios transformadores” en todos los aspectos de nuestras interacciones con la naturaleza.

Desde 1970 la población se ha doblado y el comercio internacional se ha multiplicado por 10. Entre 1980 y el año 2000 los bosques tropicales han perdido 100 millones de hectáreas, principalmente para criar ganado en Suramérica y crear plantaciones de palma en el sudeste asiático.