Dos meses después de haber puesto fin oficialmente al conflicto que los enfrentaba desde hace casi 20 años, Eritrea y Etiopía firmaron este domingo el histórico acuerdo de paz que permitirá normalizar sus relaciones como países vecinos. La ceremonia se realizó en la ciudad de Yeda (Arabia Saudita) ante la presencia del rey de ese país, Salman bin Abdelaziz y el secretario general de la ONU, António Guterres.

La firma del acuerdo ratifica la decisión tomada por los líderes de ambos países el pasado julio, cuando firmaron una declaración de paz y amistad, a la que siguió la reapertura de las fronteras y el establecimiento de embajadas en las respectivas capitales, Adís Abeba y Asmara.

Ese pacto conllevó también el restablecimiento de las conexiones telefónicas, la reapertura de líneas aéreas directas y una mayor cooperación económica y comercial, algo de especial importancia para Etiopía, porque este país carece de salida al mar desde la independencia de Eritrea, en 1993.

El responsable de la ONU ha agradecido el “coraje, la visión y la sabiduría” del presidente de Eritrea, Isaias Afwerki, y el primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, por firmar el acuerdo y “abrir un nuevo capítulo” en la historia de ambos países.