“Solo la vía de la integración entre pueblos permite a la humanidad un futuro de paz y de esperanza”

 – A las personas que participaron en el Congreso Internacional por los 50 años de la «Populorum Progressio», organizado por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, el Papa Francisco indicó la vía para hace concreta la «sintética y afortunada fórmula» acuñada por Pablo VI en su encíclica de «desarrollo integral», entendido como «desarrollo de cada hombre y de todo el hombre».

Un desarrollo que ahora es muy necesario, en un mundo «en el que las visiones ideológicas y los poderes políticos que han aplastado a la persona, masificándola y privándola de aquella libertad sin la cual el hombre ya no se siente hombre». «En tal masificación están interesados también los poderes económicos que pretenden explotar la globalización, en lugar de favorecer un mayor compartir entre los hombres, simplemente para imponer un mercado global cuyas reglas son dictadas por ellos mismos y para obtener ganancias», denunció el Papa.

Y, criticando una vez más el individualismo en el que parece arraigarse la sociedad moderna, añadió: «El yo y la comunidad no son concurrentes entre sí, sino que el yo puede madurar solo en presencia de relaciones interpersonales auténticas y las comunidades son generadoras cuando lo son todos y cada uno de sus partes». Esto «vale mucho más para la familia, que es la primera célula de la sociedad y en la que se aprende a vivir juntos».

El Papa después se refirió a «un deber de solidaridad», que , subrayó, «nos obliga a buscar modalidades justas en el compartir, para no haya esa dramática desigualdad entre quienes tienen demasiado y los que no tienen nada, entre el que descarta y el que es descartado. Sólo el camino de la integración entre los pueblos consiente a la humanidad un futuro de paz y de esperanza».