Un atacante suicida colisionó e hizo explosionar un coche bomba contra el Hotel Posh, al sur de la capital, Mogadiscio, en la noche del miércoles. El hotel es muy popular porque es el único que tiene discoteca en la ciudad.

Posteriormente, un grupo de hombres armados asaltó el Pizza House, un restaurante anexo, donde tomó como rehenes a una veintena de clientes. Al menos 18 personas han muerto y otras 15 han resultado heridas.

Las fuerzas de seguridad han tomado el control de ambos locales pasada la medianoche del jueves, ha matado a cinco asaltantes y ha liberado a los rehenes, según ha explicado a Reuters Abdi Bashir, oficial de la Policía local. El hotel ha quedado prácticamente destruido por la explosión, según esta fuente.

El atentado, atribuido a Al-Shabaab, ha sido condenado por el representante especial de la ONU en Somalia, Michael Keating.