La Unión Europea revisará sus relaciones con Bielorrusia y advierte que impondrá sanciones al país si la violenta represión policial continúa.

Bruselas sigue de cerca la situación de las protestas que por tercera noche consecutiva tuvieron lugar en las principales ciudades bielorrusas. Los agentes de seguridad interrumpieron cualquier congregación que pareciera demasiado grande, a menudo utilizando la fuerza.

La crítica situación se extiende tras el triunfo electoral de Alexander Lukashenko, con el 80% de los votos, y el desconocimiento de la oposición que denuncia fraude. La UE también aplicará sanciones si se comprueba la falsificación de los resultados electorales.

La UE destaca que su relación con Bielorrusia había mejorado desde la puesta en libertad de presos políticos en 2015, pero alertó de que estos vínculos “solo pueden empeorar” si no hay progreso en áreas como los derechos humanos o el Estado de derecho.