Una base militar siria en la que se encuentra un contingente de las fuerzas especiales estadounidenses ha sido atacada con artillería a primera hora del día por parte del Ejército turco, en el marco de su ofensiva contra las fuerzas kurdas en el noreste del país.

Fuentes de Inteligencia kurdas iraquíes y del Pentágono citadas por la revista estadounidense ‘Newsweek’ han detallado que la base atacada se encuentra en la colina de Mashtenur, situada cerca de la ciudad de Kobani. Estas fuentes del Pentágono han apuntado que el ataque con artillería fue tan intenso que el personal estadounidense consideró responder en defensa propia y fue evacuado una vez que concluyó.

El director de prensa de la división de operaciones del Departamento de Defensa, Brook DeWalt, ha detallado más tarde que las tropas estadounidenses fueron atacadas este viernes alrededor de las 21.00 (hora local). Asimismo, DeWalt ha instado a Turquía a “evitar acciones que podrían resultar en una acción de defensa inmediata” y ha destacado que Estados Unidos se opone a las operaciones turcas fuera de la zona del “mecanismo de seguridad” y en áreas en las que los turcos saben que se encuentran las fuerzas estadounidenses.

La ofensiva arrancó días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, diera un giro de 180 grados a la alianza de Washington con las FDS, hasta entonces un aliado clave en la lucha contra Estado Islámico, y retirara sus tropas de la zona para permitir la operación.

Desde entonces, la mayoría de los países de la comunidad internacional han cargado contra Ankara y han advertido de que la operación podría tener un impacto negativo contra la lucha contra el grupo yihadista.

Sin embargo, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha resaltado este mismo viernes que Ankara no detendrá su ofensiva, independientemente de las críticas y peticiones en este sentido a las autoridades del país.