El presidente de EE.UU., Donald Trump ha destituido este lunes a la fiscal general Sally Yates poco después de que esta ordenase a los abogados del Departamento de Justicia no defender en los tribunales el veto a inmigrantes y refugiados. Yates, que estaba en funciones y había sido nombrada en la era Obama, ha sido relevada por enviar una carta en la cuestionaba la legalidad de la orden ejecutiva.

En un comunicado, la Casa Blanca acusa a Yates de “traicionar” al Departamento de Justicia por negarse a defender una orden “diseñada para proteger a los ciudadanos estadounidenses”. “Imponer un escrutinio más duro a individuos que viajan desde siete países peligrosos no es extremo. Es algo razonable y necesario para proteger a nuestro país”, agrega la nota, que asegura que Yates es “débil” en lo que se refiere a seguridad fronteriza y “muy débil” frente a la inmigración ilegal.