Estados Unidos y México alcanzaron el viernes un acuerdo por el que el primer país devolverá a su vecino a todos los inmigrantes solicitantes de asilo que crucen la frontera de forma irregular, con lo que el presidente Donald Trump accedió a suspender los aranceles que iban a entrar en vigor el lunes.

“Las aranceles programados para entrar en vigor el lunes contra México quedan suspendidos indefinidamente. México a cambio ha aceptado tomar medidas contundentes para detener la marea migratoria a través de México hacia nuestra frontera sur”, anunció Trump en Twitter.

El pacto tiene como telón de fondo la mayor oleada de inmigración clandestina procedente de Centroamérica en más de una década. El pasado mes de mayo, 133.000 personas personas fueran detenidas por patrullas fronterizas estadounidenses tras penetrar ilegalmente en el país, 11.000 de ellas niños.