Impulsado por Rizoma Records, llega el preestreno del nuevo proyecto de Guillermo McGill

 Jazz, poesía, dramaturgia, cante y baile flamenco se unen para rendir  homenaje a uno de los seres humanos más completos, profundos y generosos que han pasado por este mundo. Su compañero Elvin Jones dijo en una ocasión que durante los años que compartió con él estaba convencido de formar parte de algo más allá de la vida, de haber pasado ocho años de su vida al lado de un ángel.

Con la dirección artística de Juana Casado, la obra es un relato de una vida que es un camino espiritual, artístico y afectivo que no se puede hacer únicamente desde la música, aunque con el cuidado de introducir elementos que de, alguna manera, y, en algún momento, formen parte de su obra. La poesía aparece en su obra magna A Love Supreme, el flamenco en Ole, el cante en los cantos espirituales de su niñez, así como la humildad, el respeto, la curiosidad por toda expresión artística que le ayude en su “misión”.

La obra representa los 12 últimos años de su vida, su evolución musical y espiritual, de la mano de los dos amores de su vida: Naima (Ana Salazar) y Alice (Belén Maya). Ellas nos llevan a través de las diferentes etapas de su vida: sus primeros éxitos, su desengaño y caída, su lucha para remontar la vida, su trato con el universo para seguir viviendo, el compromiso de devolver en forma de amor este favor, la transformación, la resolución y la muerte hermosa. En medio, el paso de un amor al otro.

Esta idea nos ayuda a nosotros a utilizar el arte de la manera que Coltrane nos enseñó: buscando nuevos límites sin zonas de confort, mezclar culturas, mezclar lenguajes artísticos arriesgándonos conscientemente para encontrar nuevos puntos de encuentro entre nosotros mismos.

Juana Casado, con la dirección artística, ayuda a dar unidad a este mensaje. La poesía de Jon Andión establece un puente entre la palabra y la música. El baile de Belén Maya y Ana Salazar muestran una relación amorosa: la de sus personajes con el protagonista y la del baile con la música.

El cante de Ana Salazar acerca las melodías de Coltrane a otra parte de nuestros corazones junto a las letras de Luz Valenciano. Juan Diego, además de dar credibilidad al componente flamenco, aporta su sonido incomparable. Reinier Elizarde lleva en el contrabajo su ADN cubano dando vida al ritmo interior de todo el espectáculo. Marco Mezquida convierte todo dolor en belleza con el piano. Perico Sambeat lleva impregnado el sello de Coltrane desde los 14 años, tanto que el saxo alto le suena a tenor.

Este preestreno ha sido impulsado por la asociación Rizoma Records, Asociación de Jazz del Campo de Gibraltar. Sin ánimo de lucro está destinada a la promoción del Jazz.