El detonante de las protestas fue la subida del precio de la gasolina – En los disturbios un millar de personas han sido detenidas y al menos dos han muerto, una de ellas un policía

El presidente de Irán, Hasan Rohaní, ha advertido este domingo de que las autoridades no permitirán que se fomente “la inseguridad y la anarquía” en el país, tras los graves disturbios registrados por el aumento del precio de la gasolina. “Protestar es el derecho de la población, pero esto es diferente de la anarquía“, ha dicho Rohaní sobre las manifestaciones violentas, que comenzaron la noche del viernes, según un comunicado de la Presidencia.

El mandatario ha asegurado que “de ninguna manera el Gobierno permitirá a nadie crear disturbios o inseguridad” y ha criticado los ataques a bancos y comisarías, entre otras propiedades públicas y privadas que han sufridos daños e incendios. En cuanto a las protestas que han bloqueado carreteras, Rohaní ha indicado que “el coche no es para crear atascos” y que estos vehículos y conductores van a ser identificados y sobre ellos caerá el peso de la ley.

La gasolina pasó el viernes de costar 10.000 riales el litro (0,21 euros al cambio actual) a 30.000 (0,64 euros), aunque cada conductor tiene derecho a 60 litros mensuales a un precio de 15.000 (0,32 euros).

Rohaní ha informado de que, al no poder exportar más petróleo debido a las sanciones y al no quererse aumentar los impuestos, la única forma es “reducir los subsidios”.