Para el año 2020, se espera que haya más de 100 autobuses

Toyota aspira a crear un autobús que dé servicio y contribuya a la sociedad, por lo que ha empleado su sistema de pila de combustible -TFCS, Toyota Fuel Cell System-, por ser respetuoso con el medioambiente y por su capacidad de servir como fuente de alimentación en caso de catástrofe.

Sora cuenta con un diseño y unas funciones universales centradas en las personas, un reflejo del deseo de Toyota de que, con Sora, la movilidad ya no sea un impedimento para los usuarios.

Entre las características de Sora, destacan que los asientos se pliegan automáticamente cuando no se utilizan, lo que resulta más confortable y práctico para los pasajeros con carritos y sillas de ruedas, entre otros.

Además, cuenta con ocho cámaras de alta definición montadas en el interior y en el exterior del vehículo detectan a los peatones y los ciclistas que se encuentran alrededor del autobús gracias a un sistema de apoyo al campo de visión. Cuando el bus se detiene, el sistema avisa al conductor de los peatones y ciclistas que hay alrededor mediante notificaciones sonoras e imágenes, para ofrecer una mayor seguridad.

Asimismo, su función de control de la aceleración elimina los acelerones bruscos y permite acelerar suavemente desde el arranque, proporcionando una mayor seguridad de los pasajeros que viajan de pie. Por otra parte, puesto que el bus no funciona con un motor de combustión convencional, no hay cambio de marchas, lo que reduce al mínimo las sacudidas.

Con respecto al diseño, busca crear una forma estereoscópica que se diferencie del diseño en hexaedro (forma de caja) característico de los autobuses convencionales. Para ello, utiliza tecnología de luces LED en la parte delantera y la trasera. Estas características tan particulares del diseño hacen que este autobús de pila de combustible sea reconocible al instante.