La primera ministra británica, Theresa May, ha solicitado este miércoles de forma oficial a la Unión Europea que prorrogue tres meses el plazo de Brexit, hasta el 30 de junio de este año, con el objetivo de dar más tiempo al Parlamento para que apruebe el acuerdo alcanzado entre Londres y Bruselas para una salida ordenada de la Unión Europea.

Así lo ha anunciado la propia May durante la sesión de control semanal al Gobierno en la Cámara de los Comunes, en la que ha indicado que había enviado una carta con la solicitud al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk; poco después, un alto funcionario comunitario ha confirmado a Reuters que Tusk había recibido la misiva.

Este mismo miércoles, los comisarios europeos han recibido un documento interno elaborado por los asesores de la Comisión Europea que avisa de que una prórroga como la que May ha acabado por proponer implica “graves riesgos jurídicos y políticos” para la Unión Europea. “Cualquier oferta de prórroga a Reino Unido debe ser o hasta el 23 de mayo de 2019 [justo antes de las elecciones europeas] o significativamente más larga [hasta finales de este año] e incluir las elecciones europeas”, señala la nota, a la que han tenido acceso las agencias Reuters y AFP.

El propio Juncker le ha trasladado ya esa disyuntiva a Theresa May, según ha confirmado el portavoz jefe del Ejecutivo comunitario, Margaritis Schinas, en su rueda de prensa diaria: en una conversación telefónica, Juncker “advirtió claramente a la primera ministra en contra de una fecha para la extensión que sea posterior a la celebración de las elecciones al Parlamento Europeo”.