El Partido Conservador ha ganado las elecciones generales celebradas este jueves en Reino Unido pero ha perdido la mayoría absoluta, poniendo en entredicho el liderazgo de Theresa May al frente del partido.

Concretamente, a falta del escrutinio de los últimos escaños, los tories alcanzan 316 escaños frente a los 331 que tenían y los laboristas de Jeremy Corbyn han obtenido 261 ganando un total de 29 nuevos asientos.

Por su parte, el Partido Nacional Escocés (SNP, por sus siglas en inglés) pierde fuerza alcanzando tan sólo 35 de los 56  que tenía; los unionistas de Irlanda del Norte revalidan sus 10 escaños; y los liberal-demócratas llegan a los 12.

En porcentajes, los conservadores obtienen el 42%, los laboristas algo más del 40%, los liberal-demócratas un 7% y el SNP el 3,2%.