Kylie Moore-Gilbert, condenada a 10 años de cárcel por presunto espionaje a favor de Israel, fue liberada a cambio de tres iraníes

Tras pasar más de 800 días encarcelada, esta especialista de Oriente Medio reconoció que su salida de Irán tiene un sabor “agridulce”, pese a las “injusticias” sufridas. “Vine a Irán como amiga con buenas intenciones”, afirmó en un comunicado publicado por el gobierno australiano el jueves, en el que rinde homenaje a los “iraníes cálidos de corazón, generosos y valientes”. La investigadora también se alegró en dicho texto del fin de una “prueba larga y traumática”.

Su familia y sus allegados también manifestaron en un comunicado el enorme alivio tras las primeras imágenes de la televisión iraní que mostraban a la joven después de su liberación.

“Un empresario y (otros) dos ciudadanos iraníes detenidos en el extranjero (…) fueron liberados a cambio de la espía con doble nacionalidad que trabajaba” para Israel, informó el sitio internet de la cadena de televisión Iribnews. La información fue confirmada por la administración penitenciaria en Bangkok, explicando que dos de los iraníes fueron liberados y el tercero ya se había beneficiado de un indulto en agosto.