Entre las tendencias que prevemos que marcarán el año 2018 figura el Internet de las Cosas (IoT), con soluciones que veremos en el día a día tanto ciudadanos como empresas e instituciones. En lo que respecta a organizaciones, el IoT impulsará la transformación empresarial. Según el ‘Barómetro de IoT 2017/18’ de Vodafone, el 74% de las empresas que han implementado soluciones de IoT coinciden en que la transformación digital hubiera sido imposible sin ellas.

La satisfacción de las expectativas de los usuarios de dispositivos IoT va de la mano de la evolución de las infraestructuras de conectividad, de ahí que redes como NarrowBand IoT (NB-IoT) supongan un gran avance porque permiten, por ejemplo, cobertura en lugares de difícil acceso a un coste asequible.

Vodafone apoya el desarrollo del IoT tanto a través de una continua inversión en infraestructura de red, como en innovación reflejada en la puesta en marcha de centros como el Vodafone Smart Center, que se inauguró hace tres años en Sevilla, y desde el que se desarrollan soluciones smart para ayuntamientos y para empresas. Además, desde allí se lleva a cabo una intensa colaboración con emprendedores tecnológicos gracias al programa Minerva, que cuenta con el apoyo de la Junta de Andalucía.

Todo este esfuerzo revierte en numerosos beneficios para las empresas que integren soluciones de IoT. Éstos van más allá de la mera mejora de la recopilación de datos y conocimientos empresariales, ya que el IoT tiene la capacidad de promover mejoras en cualquier ámbito: reducir el riesgo o los costes, crear nuevas fuentes de ingresos, mejorar la productividad de los empleados o la experiencia del cliente, etc.

Nuestra visión es que el avance de IoT irá acompañado, lógicamente, de una mayor confianza en la seguridad de sus aplicaciones y dispositivos, y esta confianza vendrá avalada por los proyectos que se vayan implementando, sobre todo al comienzo, por grandes compañías.

Por otra parte, en 2018 las empresas adoptarán cada vez más soluciones de comunicaciones unificadas en la nube (cloud). En concreto, Gartner apunta a la llamada Edge Computing como una de las tendencias para 2018. Se trata de un tipo de arquitectura informática en la que la conectividad y los retos de latencia, las restricciones de ancho de banda, etc., favorecen a los modelos distribuidos como IoT. Sus ventajas son muchas y una de ellas es que las capacidades que proporciona son escalables al prestarse como un servicio.

Finalmente, creemos que, en 2018, seguiremos asistiendo a la evolución del denominado BYOD (Bring Your Own Device), es decir, del uso de dispositivos móviles de los trabajadores para tareas profesionales. Por supuesto, Vodafone defiende que, para que una organización sea verdaderamente digital, necesita primero priorizar el desarrollo de una fuerza de trabajo móvil. Esto conlleva un reto para los directores de sistemas, que no solo deben hacer que los dispositivos sean accesibles para los empleados, sino que también tienen que establecer las convenientes medidas de seguridad para proteger la información de la compañía.

Actualmente, las empresas están comenzando a adoptar enfoques híbridos, es decir, administrando terminales de empresa y particulares, incluso en sectores tan regulados como el financiero o sanitario, a través de sistemas de MDM (Mobile Device Management). Y es que, aunque el 81% de españoles utiliza un teléfono inteligente, no tenemos la misma conciencia de proteger la información que manejamos con él que la que podemos tener al usar un ordenador. Solo por dar idea del peligro existente, durante 2017 el servicio Vodafone Secure Net bloqueó miles de amenazas en los móviles de sus usuarios de diversos tipos, entre ellos de ransomware, como el famoso Wanacry, que infectó ordenadores de todo el mundo en mayo.

Antonio Fernández

Director Territorial para Andalucía y Extremadura de Vodafone