La avalancha de rocas, piedras y lodo se produjo el miércoles desde Val Bondasca hacia el valle hasta llegar al pequeño pueblo de Bondo, en el cantón de los Grisones.

Las imágenes de los drones muestran cómo el barro ha sumergido practicamente las calles y las casas del la localidad. El río se ha desbordado y puentes y carreteras han quedado cortados.

El área afectada cuenta con un sistema de alarma ante avalanchas de piedras y rocas, que se activó automáticamente el miércoles por la mañana por lo que la Policía cantonal y los bomberos pudieron evacuar todas las viviendas y a alrededor de cien personas, excepto a 14 excursionistas que siguen desaparecidos. Se trata de ciudadanos suizos, alemanes y austríacos, de acuerdo con las fuerzas de seguridad.