Sri Lanka vive un estado de emergencia, en una jornada de luto nacional y se prepara para rendir tributo este martes en un funeral oficial a los fallecidos en la iglesia Katuwapitya en Negombo, a unos pocos kilómetros al norte de Colombo.

El número de muertos en la serie de atentados en el Domingo de Resurrección en Sri Lanka contra iglesias y hoteles de lujo se ha elevado a 321, mientras los heridos se mantienen en más de 500.

Entre los fallecidos hay al menos 31 extranjeros, entre ellos dos españoles, un bangladesí, dos chinos, ocho indios, un francés, un japonés, un holandés, un portugués, dos saudíes, dos turcos, seis británicos, dos angloestadounidenses y dos australianos.