En la primera vuelta de las primarias del PP,  Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado han pasado el primer corte, con una diferencia de 1.546 votos, mientras María Dolores de Cospedal, secretaria general del partido durante los últimos diez años, se ha quedado fuera de la batalla final que se librará en el Congreso Extraordinario del 20 y 21 de julio.

Con el 100% de voto escrutado, Sáenz de Santamaría ha obtenido 21.513 votos, el 37%; seguida de Casado, con 19.967 (34%); y de Cospedal, con 15.090 (26%), según ha informado el presidente de la Comisión Organizadora del congreso, Luis de Grandes, en una rueda de prensa pasadas las 23:00 horas desde la sede nacional del partido en Génova (Madrid). Según estos datos provisionales, José Manuel García Margallo ha obtenido 860 votos; José Ramón García Hernández; 668 apoyos; y en último lugar, Elio Cabanes, se ha quedado en 185 papeletas. En total, se han emitido 58.305 votos.

La exvicepresidenta del Gobierno dirigió directamente a Casado su primer mensaje, pidiendo “integración” y “unidad”, antes de remarcar que ha sido la candidata con más apoyos y prometer “generosidad” con los demás candidatos y su disposición a contar con todos en el partido. Sáenz de Santamaría recordó una de las máximas del PP, la de que gobierne la lista más votada, para subrayar que no va a hacer ahora un “ejercicio de incoherencia” y por eso reclamó el liderazgo, y le pidió a Casado que sea coherente con esta idea también. En cualquier caso, aseguró que se dejará la piel para ganar el congreso extraordinario y ser la próxima la presidenta del PP y candidata a La Moncloa.

Casado, por su parte, advirtió de que pretende llegar hasta el final, y le pidió ayuda a María Dolores de Cospedal en este objetivo, al señalar que se siente “muy identificado” con la secretaria general y que ambos tienen una forma “muy parecida” de entender la política. El segundo precandidato en esta primera vuelta rrcordó que las normas internas del partido para este sistema de elección están “para cumplirse” y por eso apostó por que ahora tengan voz los compromisarios que también hoy han elegido los afiliados.

María Dolores de Cospedal, la gran derrotada de la noche pero quien tiene la llave del poder, dejó abiertas todas las opciones sobre lo que hará a partir de ahora o a quién apoyará, como ha dejado abierto su propio futuro en política, algo que prometio contar con “relativa prontitud”.