El derrame de al menos 20 000 toneladas de combustible en un río, en Rusia, ha llevado a las autoridades a declarar una ‘situación de emergencia’ y preocupa sobremanera a ecologistas y residentes cerca de la zona. El desastre fue causado por la fuga, que se hizo pública la semana pasada, de uno de los tanques de combustible de una planta de energía térmica situada al oeste de Norilsk.