Cerca de 700,000 personas han sido desplazadas por la fuerza en Idleb y sus alrededores en el noroeste de Siria desde el 1 de diciembre de 2019, la mayoría de ellas mujeres y niños. Según un análisis inicial, esto representa el mayor número de personas desplazadas en un solo período desde que comenzó la crisis siria hace casi nueve años.

El desplazamiento continuo agrava una situación humanitaria ya grave en el terreno en Idleb, y la protección, el refugio, la alimentación, el agua, el saneamiento y la higiene, la salud y la educación de emergencia son prioridades urgentes.

La mayoría de los civiles que intentan salir del peligro se están estableciendo en áreas ya superpobladas cerca de la frontera entre Siria y Turquía. Según los informes, muchas familias buscan refugio en campamentos improvisados ​​y edificios sin terminar. En algunas partes de Idleb hace mucho frío, lo que hace que las condiciones de vida de las personas en campamentos y estructuras inacabadas sean aún más insoportables.

Según los informes, varios hospitales y centros de salud más en las gobernaciones de Idleb y Alepo han cerrado, suspendido o reducido las operaciones debido a las hostilidades. Según los informes, las escuelas en la ciudad de Idleb y el campo también han sido cerradas hasta nuevo aviso, afectando a 160,000 estudiantes en 278 escuelas.

Se está llevando a cabo una operación humanitaria masiva y, solo este mes, más de 230 camiones con asistencia para salvar vidas han sido enviados al noroeste de Siria a través de los cruces fronterizos de Bab al-Hawa y Bab al-Salam, según lo autorizado por el Consejo de Seguridad. Los camiones han transportado alimentos, material de refugio, agua, saneamiento e higiene y asistencia nutricional para más de 440.000 personas con necesidades urgentes. Esto se suma a los 1.227 camiones enviados a través de la frontera en enero.

Existe un Plan de preparación y respuesta humanitaria para el noroeste de Siria, que solicita 336 millones de dólares adicionales para los próximos seis meses. El plan apunta a llegar hasta 800,000 personas. Se estima que 2.8 millones de personas en el noroeste de Siria requieren asistencia humanitaria.

La ONU insta a todas las partes a garantizar un acceso humanitario seguro y sostenido para evaluar de forma independiente las necesidades y proporcionar servicios esenciales a las personas afectadas por la crisis.