Las altas temperaturas y el viento están dificultando de nuevo este lunes las labores de extinción del incendio de Gran Canaria, que avanza fuera de control y ha obligado a desalojar ya medio centenar de localidades, con 9.000 personas evacuadas y más de 6.000 hectáreas afectadas. Los efectivos han conseguido estabilizar el flanco izquierdo del fuego, pero el derecho sigue muy activo y sin control.

Los esfuerzos se concentran sobre todo en contener el avance hacia Agaete y La Aldea, el frente más complicado, así como hacia Tejeda, donde el fuego se mantiene activo a pesar de los esfuerzos, ha indicado el jefe de servicio de la Dirección General de Seguridad del Gobierno canario, Florencio López.