Las negociaciones entre Nissan y la Representación de los Trabajadores sobre el futuro de la planta de Nissan en Barcelona se han roto esta madrugada.

“A las 3 horas de la pasada madrugada, el comité de empresa, en un ejercicio de gran irresponsabilidad, rechazó, por considerarla insuficiente, la línea de trabajo trazada hasta el momento por ambas partes y las condiciones propuestas por la empresa”, han señalado desde la compañía.

Además, han argumentado que, “ante este inesperado e inexplicable cambio en la postura de la representación social, la dirección de NMISA (Nissan Motor Ibérica) ha decidido informar a la dirección de la multinacional para que tome las decisiones que considere oportunas”.

En las negociaciones, la compañía ofreció, entre otras propuestas, compensar las prejubilaciones con el 85% del salario neto hasta la jubilación a los 63 años de edad; una prima de adhesión en un único pago, equivalente al 5%, para las personas que se acojan a las condiciones de las prejubilaciones acordadas, o un plan de bajas incentivadas, con adhesión voluntaria hasta el 31 de marzo de 2020, mejorando las condiciones actuales (indemnización legal + 50.000 euros netos).

“Todas estas condiciones satisfacían las demandas de la Representación Social expresadas a lo largo de todo el proceso negociador y, en paralelo, permiten aprovechar la oportunidad de futuro que ofrece la compañía para seguir fabricando automóviles en Barcelona: una inversión de 70 millones de euros en una nueva planta de pintura de última generación de acuerdo con los nuevos requisitos medioambientales”, destacan desde Nissan.