Estados Unidos alcanza cifras récord a diario

El subdirector de la Organización Panamericana de la Salud, el doctor Jarbas Barbosa, respecto a la evolución de la COVID-19 en el continente americano, indicó que durante la última semana se notificaron cerca de 1,5 millones de casos de coronavirus y 19.000 muertes, mientras que las cifras desde el inicio de la pandemia ascienden a más de 23 millones de personas infectadas y más de 680.000 muertos a causa del virus.

Barbosa explicó que actualmente América del Norte es un “importante impulsor” de nuevas infecciones y que durante la última semana se aceleró el número de casos reportados en Estados Unidos con más de un millón.

“Estos aumentos repentinos también han provocado un récord de hospitalizaciones, lo que es particularmente preocupante, ya que sabemos que cuando nuestras instalaciones de salud están inundadas, se limita nuestra capacidad para tratar a quienes están gravemente enfermos” especificó.

Al mismo tiempo, indicó que México ya superó el millón de infectados y que continúa el resurgimiento de la actividad de COVID-19 en algunas provincias de Canadá.

Tras rebasar esa cifra y ante la pregunta de si se espera una segunda ola en invierno en México, Barbosa dijo que, en comparación con Europa donde se reabrió la economía y los viajes, “en América Latina la situación es distinta”.

En la mayoría de los países hasta hoy no se ha alcanzado el control de la transmisión. La transmisión estaba disminuyendo en muchos paísesesto pasa a menudo porque en países como México, Argentina, Brasil, Perú hay provincias o Estados que están más acometidos. Empieza a disminuir en un Estado, empieza a crecer en otro, pero cuando evaluamos el promedio del país es como si estuviéramos en una primera ola muy larga que todavía no concluyó”.

Con relación al cono sur señaló una disminución de casos en la mayoría de los países andinos durante las últimas dos semanas y que en Argentina se sigue observando una fuerte disminución que empezó hace 3 semanas.

Sin embargo, destacó que la respuesta ante la COVID-19 en América Central se ve amenazada por el final de la temporada de huracanes.