Este martes el mundo recuerda el 30 aniversario de uno de los episodios más dolorosos de su historia reciente, cuando en la noche del 3 al 4 de junio de 1989, los tanques del ejército chino pusieron fin a siete semanas de manifestaciones a favor de la democracia en la Plaza de Tiananmen.

En este día el mutismo en el gigante asiático es total. En Pekín las fuerzas de seguridad resguardaron  la plaza y sus cercanías con más celo que de costumbre. El operativo de seguridad esta vez llevó al arrestó de activistas y el control se extendió a la red Internet.

Tres décadas después y sin balance oficial de la masacre, distintas fuentes hablan de varios centenares y de hasta varios miles de muertos en una matanza que, a pesar de haberse popularizado como “la de Tiananmen”, se produjo en numerosos distritos de la capital china.