El fundador de la Comunidad de Sant’Egidio, Andrea Riccardi, lanzó la iniciativa de una conferencia internacional sobre el futuro de los cristianos en Oriente Medio como segunda etapa tras el llamamiento del pasado junio para salvar Alepo, ciudad cuna del diálogo y de la convivencia entre cristianos y musulmanes, y que ahora es el centro de la salvaje guerra de Siria. El evento –dijo Riccardi– será los días 5-6 de marzo de 2015 en Chipre, y “pedimos la participación de los patriarcas y de los jefes de las Iglesias católicas, ortodoxas y cristianas de todo Oriente Medio, de personalidades del mundo musulmán, de representantes de la política internacional y de los gobiernos que se quieran sumar”. Por lo que ha trascendido, la iniciativa, apenas presentada, ya ha despertado el interés de un par de importantes gobiernos europeos.


comunita-di-sant-egidio-savealeppo-conferenza-18-nov-2014-05“La situación de los cristianos en Oriente Medio es crítica –dijo Riccardi–; y si muere el antiguo mosaico de culturas y religiones presentes en Siria e Irak, desaparecerán totalmente civilizaciones que no existen en ninguna otra parte del mundo y a las que les debemos mucho en términos de civilización. Si los cristianos terminan huyendo de Oriente Medio se producirá la pérdida de una parte de pluralismo y de democracia en toda la zona, porque después de los cristianos serían discriminados los mismos musulmanes y las demás componentes de un panorama irrepetible que constituye un bien para toda la humanidad. Moriría totalmente la antigua Mesopotamia; sería un etnocidio, es decir, un genocidio cultural, además de una masacre”.

Durante la conferencia de prensa se lanzó el hashtag #savealeppo, y Andrea Riccardi comentó la repercusión del llamamiento que lanzó el 22 de junio, que “durante los meses pasados ha alimentado una atención especial por aquella gran ciudad y por todas las minorías”. En la campaña de recogida de firmas organizada por la Comunidad de Sant’Egidio han participado miles de personas en todo el mundo, dos premios Nobel, representantes de varios gobiernos, entre los que están el ministro de Exteriores de la Federación rusa, Lavrov, y el francés Fabius, unos cien parlamentarios italianos y dirigentes del parlamento europeo, encabezados por el presidente Martin Schulz, así como dirigentes de organismos internacionales como la Cruz Roja y la Unesco. El pasado 7 de noviembre el presidente de la Comunidad de Sant’Egidio, Marco Impagliazzo, se reunió con el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, que manifestó su apoyo a la iniciativa. Staffan De Mistura, enviado de la ONU para Siria, a partir del llamamiento pidió la creación de “free zones” en la zona de Alepo. “Hago un llamamiento a las potencias interesadas –dijo Riccardi– para que trabajen por la salvación de Alepo, empezando por los miembros permanentes del Consejo de Seguridad. Hago también un llamamiento a Italia, a Alemania y a los países de la zona, como Turquía, que preserva la seguridad del mausoleo de Suleymán Sha, al este de la ciudad. Las Naciones Unidas pueden crear un ‘safe haver’, un lugar seguro, bajo su control, y por tanto con presencia de cascos azules, si las potencias que son parte de la situación en distinto grado aceptan dicha forma de gestión del conflicto. Nadie debería aprovechar militarmente el ‘freeze’. La situación alrededor de Alepo lleva meses bloqueada y pende de un hilo. No queremos que ese hilo se rompa”.

 

(fuente y foto: Comunidad de Sant’Egidio)