La Universidad de Oviedo lidera el proyecto LIFE, en el que también colabora la Universidad Politécnica de Cartagena y la Internacional de La Rioja

Desarrollar un dispositivo portátil y de bajo coste que detecte el SARS-CoV-2 en minutos y sea igual de fiable que una PCR, es el objetivo del equipo multidisciplinar que trabaja en estos momentos en el proyecto LIFE, liderado por la investigadora María Teresa Fernández Abedul de la Universidad de Oviedo. Una investigación que ha sido seleccionada por el Fondo Supera Covid 19, entre 700 presentadas en toda España y al que se han destinado 140.000 euros.

El Fondo Supera Covid 19, promovido por Banco Santander a través de Santander Universidades, en colaboración con Crue Universidades Españolas y el CSIC, respalda proyectos impulsados por las instituciones académicas sobre tres ejes clave: investigación aplicada sobre el virus y su prevención, a los que se han destinado 5 millones de euros; estudios de impacto social, dotados con un millón de euros y fortalecimiento de la capacidad tecnológica de las universidades y reducción de la brecha digital, eje financiado con 2,5 millones.

Trabajo en equipo

El proyecto LIFE también cuenta con la participación de la Universidad Politécnica de Cartagena y la Universidad Internacional de la Rioja.

El dispositivo utilizará la técnica LAMP (Loop-mediated isothermal amplification o amplificación isotérmica mediada por bucle) para detectar y cuantificar la carga viral de las personas afectadas por la pandemia de coronavirus a través de una muestra de exudado nasofaríngeo. Las previsiones indican que podría estar listo para el otoño del año que viene, siendo el plazo de ejecución del proyecto de 12 meses.

Según la investigadora María Teresa Fernández Abedul, este proyecto multidisciplinar, en el que se han unido las disciplinas de Química Analítica, Microbiología e Ingeniería Telemática supone “un avance muy importante en el diagnóstico de enfermedades infecciosas gracias al desarrollo de una plataforma integrada y sencilla, que permite mantener una temperatura estable durante el tiempo de amplificación del material genético del patógeno, sin ser necesaria la realización de ciclos de temperatura. La combinación con un potenciostato miniaturizado permite obtener una señal instrumental de un indicador presente en la disolución de amplificación, que puede relacionarse con la carga viral presente”.

Por su parte, Manuel Iturbe, director territorial de Banco Santander en Cantabria-Asturias ha señalado que: “Desde el primer momento, hemos querido ser parte de la solución y hemos jugado ese papel esencial con responsabilidad, pensando en las necesidades de la sociedad. Por ello, Santander apoya y promueve iniciativas como esta que respaldan el talento investigador y que contribuyen en la lucha contra el coronavirus. En este sentido, con el objetivo de mitigar los efectos de la pandemia y para que la recuperación llegue lo antes posible, nos hemos volcado ayudando a las familias y a las empresas asturianas”.