Ruanda ha reabierto este jueves por la tarde las fronteras terrestres con la República Democrática del Congo (RDC), horas después de haberlas cerrado de forma temporal a raíz de la detección de un nuevo caso de ébola en la ciudad congoleña de Goma situada a escasos metros de distancia.

“La frontera de Ruanda con la República Democrática del Congo se encuentra abierta para viajar como de costumbre”, ha confirmado el Ministerio de Sanidad ruandés en una rueda de prensa, en la que ha recalcado que el país permanece “libre de ébola”. “Hasta la fecha, Ruanda sigue libre de ébola, pero se recomienda encarecidamente al público que evite cualquier viaje innecesario al área afectada”, recordó el ministerio.

Este anuncio coincidía con la detección de un tercer caso de ébola en Goma, el primer caso se confirmó a mediados de julio, y respondía a un pastor evangelista infectado que había viajado desde Butembo en autobús y que murió días después mientras era trasladado a un centro de tratamiento.

Según los últimos datos del Gobierno congoleño, hay un total de 12 casos sospechosos en Goma y sus alrededores que están a la espera de ser confirmados.

Más de 57.500 personas pasan cada día por los dos pasos terrestres que hay en Goma, “la pequeña frontera” y “la gran frontera”, según datos de la Organización Internacional de Migraciones (OIM).