Teherán ha anunciado que rebaja a partir de ahora sus compromisos y dejará de aplicar algunas de las medidas del acuerdo. El presidente Hasán Rohaní ha amenazado con retomar la producción de uranio altamente enriquecido si en 60 días los países firmantes del histórico acuerdo nuclear de 2015 no cumplen sus promesas en los sectores petroleros y bancarios.

Rohaní ha advertido de que un colapso del pacto nuclear sería peligroso para el mundo. No obstante, ha asegurado que “el acuerdo sigue en pie”. “Anunciamos nuestra reducción, no nuestra salida. El acuerdo necesita una cirugía, pero es para salvarlo, no para destruirlo”, afirmó.

Irán muestra así su enfado ante la incapacidad de las potencias mundiales para resistir a la presión y a las sanciones de Estados Unidos y en un clima de gran tensión entre Washington y Teherán.

La rebaja de los compromisos nucleares fue anunciada oficialmente este miércoles por la mañana a los embajadores de los países que siguen en el acuerdo, Alemania, China, Francia, el Reino Unido y Rusia, tras la retirada de Estados Unidos del pacto hace exactamente un año.

También el ministro iraní de Asuntos Exteriores Mohammad Javad Zarif, en una visita a Moscú, dijo que Irán ha mostrado hasta ahora “paciencia”, pero la República Islámica considera ahora “apropiado dejar de aplicar algunos de los compromisos y medidas voluntarias” que ha tomado en virtud de este acuerdo. Sin embargo, Zarif insistió en que “Irán no se retirará” de este acuerdo, y las medidas tomadas por Teherán, de naturaleza indeterminada, corresponden a un “derecho” dejado a las partes del acuerdo en caso de incumplimiento por otra parte.