Al menos diez personas han muerto y hay unos 1200 evacuados y seis heridos en todo el estado.

Fuertes corrientes de agua bajan por las calles arrastrando a su paso coches, arrancando árboles de cuajo y creando torrentes en las propias casas. En cuatro horas cayó una tromba de agua un setenta por ciento mayor de lo esperado para todo el mes en algunos puntos.

Muchas calles e infraestructuras han quedado destruidas. Se han suspendido las clases en colegios y universidades. Las autoridades recomiendan evitar salir de casa.

Los barrios del sur, como los de Ipanema y Copacabana, han sido los más afectados. Al igual que las favelas de las colinas, con construcciones muy vulnerables a los corrimientos de tierra. Cien comunidades de Rio tienen un alto riesgo geológico según fuentes municipales

El alcalde Marcelo Crivella ha destacado la falta de presupuesto federal para hacer frente a este tipo de emergencias.