El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió este miércoles (03.07.2019) de urgencia para analizar la situación de Libia, después del ataque de la noche del martes a un centro de detención en la capital Trípoli, que dejó al menos 40 migrantes muertos.

El ataque del martes dejó además “docenas de heridos” y que en el centro de detención de Tajura había 600 migrantes y refugiados, entre ellos mujeres y niños, por lo que se espera que el número de víctimas aumente considerablemente. El bombardeo, supuestamente perpetrado por las tropas del mariscal opositor Jalifa Hafter, ocurrió en el centro de detención de la localidad de Tajura, al sur de Trípoli.

La alta comisionada de Naciones Unidas para los derechos humanos, Michelle Bachelet, ha condenado el atentado e indicado que puede constituir “un crimen de guerra”. “Este ataque, según las circunstancias precisas en las que se ha producido, puede constituir un crimen de guerra”, señaló Bachelet en un comunicado emitido desde su oficina en Ginebra (Suiza), una idea que fue secundada también por el enviado especial de la ONU para Libia, Ghassan Salame.