Los dos emprendedores leoneses buscaban una fórmula que potenciara el efecto del agua termal

Huyendo del bullicio de la ciudad, Ainhoa Mendizabal y Javi Sánchez se mudaron hace más de veinte años al Valle de Luna situado en plena Cordillera Cantábrica declarado Parque Natural y Reserva de la Biosfera por la diversidad de fauna y flora que crece allí.

Aprovechando el agua termal que emana en este paraje, declarada mineromedicinal en 1917, comenzaron a elaborar productos bajo el nombre “Esencias de Luna”, la primera línea de cosméticos que se ha incorporado en el directorio verde internacional de marcas “slow cosmetiqué”.

Los dos emprendedores leoneses buscaban una fórmula que potenciara el efecto del agua termal, beneficiosa para problemas de piel como la cuperosis, la piel rosácea o la dermatitis, utilizando, a su vez, productos concertificado BIO como savia de abedul, plantas de cultivo propio y aceites esenciales.

Como el cuidado de la piel comienza por la limpieza, Ainhoa y Javi han querido dar un paso más allá y crear la primera marca de jabones elaborada en base al agua termal.  “Queremos aprovechar el agua termal del Valle para crear jabones termomedicinales que, por un lado, cuidan la piel, al estar libres de sustancias tóxicas que causan irritaciones y alteraciones de la epidermis, y, por otro, dan a conocer el valor de este paraje natural desconocido para gran parte de España”, asegura Ainhoa. Para conseguir sacar adelante esta línea de jabones, que se fabricarán por medio de energía de biomasa, han arrancado una campaña de crowdfunding bajo el nombre “Un trocito de Luna en tus Manos” con la que pretenden alcanzar 2.000 euros para acondicionar su laboratorio cosmético y poder secar allí los jabones que realicen.

Cómo conseguir Un rocito de Luna en tus Manos

Tras más de veinte días de campaña en la plataforma especializada lateuaterra.com, han recaudado más del 70% de su presupuesto. “Necesitamos continuar recibiendo aportaciones para llegar al objetivo de financiación mínimo con el que podremos acondicionar una sala en nuestro laboratorio como secadero, instalando una estufa y una estantería que funcionarán con energía de biomasa y con el que superaremos las dificultades climatológicas del entorno”. Así, según comenta Javi, podrán elaborar los jabones y realizan una labor de concienciación para situar en el mapa el paraje del Valle de Luna de enorme riqueza.

El proyecto de Ainhoa y Javi seguirá activo hasta el 9 de abril en lateuaterra, la primera plataforma de micromecenazgo especializada y dedicada a iniciativas que cuiden, respeten y mejoren el medioambiente. Durante este tiempo, cualquier persona o colectivo puede aportar una cuantía al proyecto, por la que recibe una pequeña recompensa. En el caso de ‘Esencias de Luna’, las recompensas van desde el propio jabón hasta crema y tónico facial biotermal o una visita al balneario cercano a Caldas de Luna. La suma de estas aportaciones individuales hace posible que las iniciativas como la de Ainhoa y Javi salgan adelante.