España manifiesta una vez más su intensa repulsa por los crueles asesinatos de inocentes y su profundo pesar, que traslada a sus familias y allegados, al pueblo y a las autoridades de Etiopía.

España está plenamente comprometida en la lucha contra el terrorismo y llama a la comunidad internacional a unir fuerzas en el combate contra la barbarie, sobre todo cuando atenta contra derechos tan esenciales como el de la libertad religiosa o de creencias.

La actividad de DAESH y otros grupos terroristas en Libia se ve favorecida por la persistencia de una profunda crisis política y la falta de un gobierno único unido que pueda ejercer su autoridad en todo el territorio. De igual modo, esta situación impide reprimir la actividad de las redes criminales de tráfico de seres humanos que dan pie a tragedias como la ocurrida en aguas próximas a Libia.

El terrorismo no debe socavar la transición de Libia hacia la democracia y la estabilidad. España llama una vez más a todas las partes libias a dejar de lado sus diferencias y unirse frente a la amenaza y la barbarie terrorista. En ese sentido reitera su apoyo a la labor de  mediación del representante especial del SGNU, Bernardino León,  para conseguir una solución a la crisis política y de seguridad actual sobre la base de un gobierno de unidad nacional libio.